Mal acuerdo para la provincia con YPF

Suarez en campaña y un acuerdo petrolero que perjudica a Mendoza

El lunes 26/7, un día después del cierre de listas, el gobernador Rodolfo Suárez, más en modo de candidato a diputado que de representante del ejecutivo provincial, anunció con bombos y platillos un acuerdo con YPF. En formato de slogan de campaña dijo: “es comparable con la obra de Portezuelo del Viento”. En otro pasaje y devaluando la cotización inicial aclaró “una inversión de más de 500 millones que significarán más de 500 puestos de trabajo”. El acuerdo con YPF es negativo para la provincia por múltiples motivos:

1. Al mejor estilo de promesa electoral, el gobernador miente sobre el acuerdo y su magnitud, y oculta sus implicancias. No son ni mil millones de dólares (comparables a Portezuelo), ni quinientos; hay un acuerdo objetivo por 191 millones de dólares, distribuidos de la siguiente manera: 103 millones para refacciones en la destilería Luján de Cuyo (centralmente para adaptaciones al tratamiento del petróleo no convencional); 71 millones para recuperación terciaria de pozos (plantas en el sur que permitan la extracción de crudo en pozos convencionales agotados); y 17 millones para dos pozos de fracking en la zona de vaca muerta de la provincia (que será la prueba piloto para una mayor explotación). A cambio la provincia reduce el 50% del cobro de las regalías que representan en total el 6% de nuestros ingresos provinciales.

2. Estas obras ya estaban planificadas y anunciadas por YPF, es decir que el gobernador para contar con un anuncio de campaña, resignó el 50% de los ingresos por regalías que en el 2020 fueron de 10 mil millones de pesos, monto que representa la mitad del presupuesto de salud. Seguramente el representante del ejecutivo ajustará en las áreas que considera poco “productivas” como salud, educación o salarios, como lo viene demostrando en el marco de la pandemia.

3. El impulso del fracking sin ningún tipo de control ni garantías es un gran peligro, amenaza a las napas subterráneas y utiliza cantidades gigantescas de agua en medio de una profunda crisis hídrica. Hay que recordar la forma escandalosa en la que fue aprobado por decreto de Cornejo este método de extracción en la provincia.

4. Continúa y se profundiza la política de subsidios a las petroleras. El 49% de YPF continúa siendo privado y si bien YPF obtiene las concesiones, la mayoría de las perforaciones y trabajos lo realizan empresas privadas y generalmente extranjeras. Es decir que estos monopolios son los más beneficiados, reciben la mayor tajada por el precio internacional del petróleo, perciben subsidios como el de “Mendoza Activa Hidrocarburos” (reintegro del 40% de las inversiones) y ahora se les disminuye el pago de regalías. Mientras se achican paritarias y no se atiende las urgencias sanitarias y sociales, se mantiene con subsidios millonarios a los responsables de saquear nuestras riquezas. Cabe preguntarse ¿Quiénes viven de los beneficios del estado y quiénes pagamos las consecuencias?

5. El acuerdo con YPF refuerza un modelo en donde ganan los monopolios petroleros y pierde la provincia y el pueblo. Para los monopolios: subsidios, reintegros y precio internacional; para la provincia: reducción de ingresos y más drenaje en subsidios; para los consumidores: combustibles y energía más cara y peligro de contaminación; para los trabajadores petroleros: salarios en baja y peores condiciones de trabajo;

Es necesario avanzar en una YPF 100% estatal que desarrolle íntegramente, sin el lastre de los monopolios externos, el proceso de exploración, producción y distribución de los hidrocarburos. Una política que considere a los hidrocarburos como bienes esenciales y estratégicos para impulsar la producción nacional y no como “commodities” exportables atadas al precio internacional. Una YPF que revise el verdadero costo de la producción, elimine los subsidios y beneficios a las operadoras privadas, concentre los ingresos y establezca un precio interno que impulse un verdadero desarrollo nacional. Una política que proteja nuestras riquezas no renovables y cuide el medio ambiente, desarrollando energías alternativas en el marco del agotamiento de las energías fósiles y de los cambios climáticos mundiales.

En vísperas del centenario de la fundación de YPF es necesario recordar las palabras de su fundador, Enrique Mosconi, y trabajar por el objetivo que la vió nacer: “Entregar nuestro petróleo es como entregar nuestra bandera”. Como en otras oportunidades la voz del pueblo y su participación serán fundamentales para enfrentar los planes de entrega y avanzar en un verdadero desarrollo nacional.

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