En Guaymallén organizamos la solidaridad para enfrentar al covid-19
en el marco de la profunda crisis social y alimentaria.

Análisis de la actual situación social, económica y sanitaria de Guaymallén
Guaymallén cuenta con una población estimada según censo 2010 de 288.834 habitantes y esto representa el 16% del total de la población de la provincia. Sin embargo, aunque es el departamento más poblado, también es uno de los departamentos más pequeño de Mendoza con tan sólo 164 kilómetros cuadrados.
En cuánto a su actividad económica, el comercio recaudó en el departamento 10 millones de pesos durante el 2019, 5 millones menos que en 2018; el sector de la construcción en 2019, 3.2 millones de pesos, un millón menos que el año anterior; las industrias manufactureras 18 millones de pesos, 4 millones menos que en 2018; y el sector agropecuario en 2019, 3.15 millones de pesos, 1.5 millones menos que en 2018. Sin embargo, el sector financiero pasó de recaudar 15.9 millones de pesos en 2018 a 21.6 millones en 2019. (Todos datos oficiales del centro de censos y estadísticas de la provincia de Mendoza).
Queda claro que las principales actividades económicas del departamento cayeron de 2018 a 2019, sin embargo los bancos y la especulación financiera creció.
Las consecuencias de esta situación fue el aumento del 2,3 % en pobreza de 2018 a 2019 y el 1,5 % en indigencia. (Datos establecidos por la DEIE).
Todo esto en el marco de una elevada inflación nacional 2019 del 53,8 %, con tarifazos de los servicios públicos (luz,agua,gas,etc) que fueron del 500 al 2700 %, encareciendo también la producción y comercialización de alimentos.
El trabajo no registrado en diciembre de 2019 era del 42,6 % en la provincia y el 44,8 % en Guaymallén. (Datos de la DEIE).
Esta es la situación del pueblo guaymallense. Donde los datos de la realidad demuestran la crisis social y económica existente y con la cual hoy tenemos que afrontar la situación de pandemia del COVID-19, con un aislamiento preventivo y obligatorio que intenta aplanar la curva de contagio para no desbordar el sistema de salud, que también, producto de las políticas públicas de desfinanciamiento que se padecieron durante los últimos cuatro años, ya está colapsado y que puede quedar obsoleto ante la actual situación.
Recordemos que el gobierno de Mauricio Macri “bajó de categoría” al ministerio de salud despromoviéndolo a secretaría, con un ajuste presupuestario del 1,5 porciento que se deduce de los datos arrojados por el indec, en un marco inflacionario, como dije anteriormente, superior al 50% anual. cuestión que tuvo graves consecuencias para las provincias, los departamentos y distritos.
Por ejemplo, en Guaymallén contamos con el hospital de niños “Humberto Notti” que de 2018 a 2019 sufrío un recorte presupuestario de 2.15% (en comparación de presupuesto a presupuesto más inflación). Y los centros de salud (17 en total en Guaymallén) sufrieron un 7.8% de recorte (en comparación de presupuesto a presupuesto más inflación, tomando como dato la masa presupuestaria total para el funcionamiento de los mismos). (Datos de hacienda del municipio de Guaymallén).
Las medidas del gobierno: La teoría de la sábana corta
Las medidas del gobierno nacional han sido unas cuantas que se disponen a dar alguna solución a los sectores más desprotegidos de la economía: pago extraordinario al personal sanitario, congelamiento temporario de alquileres y suspensión de desalojos, prórroga de vencimiento para pymes, presupuesto extraordinario para zonas críticas, bonos de emergencia para jubilados, UAH y trabajadores informales y monotributistas A y B, entre otras.
El gobierno provincial no ha tomado ningún tipo de medida más allá de implementar las que se deciden nacionalmente.
Son correctas las medidas tomadas por Alberto Fernández que demuestra su conocimiento de la frágil situación económica de amplios sectores del pueblo. Sin embargo, las necesidades van en avión y las respuestas concretas al barrio llegan en carreta.
Es necesario agilizar todas las ayudas a través de las organizaciones sociales y de otras instituciones insertas en los barrios, y profundizar las medidas económicas que contengan la actual situación de crisis. Para eso hace falta un presupuesto de emergencia tanto nacional como provincial, qué basado en el no pago a la deuda externa, en la suspensión del pago de los servicios que el pueblo realiza a los grandes empresarios que han tenido ganancias multimillonarias a costa del hambre del pueblo, y en un impuesto especial de emergencia a los grandes grupos económicos monopolistas, logre resolver: el hambre, los servicios de agua, gas y luz en los asentamientos y barrios populares, y se resuelva el acondicionamiento de la totalidad de los centros de salud de Guaymallén y toda la provincia, constituyendo provisoriamente nuevos centros de salud en los patios de las escuelas y clubes (como el Pedro Molina), ante un muy probable agravamiento de la situación de pandemia, se priorice la producción de alimentos de nuestros chacareros, y se ejerza verdadero control sobre los precios de supermercados y mayoristas.
¿Aislamiento social o cuarentena solidaria?
Los psicólogos sociales saben decir que el sujeto es “sano en tanto aprehende la realidad en una perspectiva integradora y tiene capacidad para transformar esa realidad, transformándose a la vez el mismo”, pues de allí parten los conceptos de adaptación activa y salud mental del Dr. Enrique Pichón Riviere.
Entiendo que la solidaridad es uno de los eslabones esenciales qué hacen a la perspectiva integradora de los lazos sociales permitiéndonos como sociedad desarrollar las acciones, técnicas, tácticas, estrategias y teorías, para dar respuesta de forma colectiva a las problemáticas del conjunto. Pudiendo por medio de la crítica y autocrítica corregir y corregirse, logrando dar saltos en el proceso de conocimiento práctico y social para dar solución a dichas problemáticas.
Pues hoy, el coronavirus pone de relieve una contradicción importante y nueva que hace a este momento histórico y que posiblemente infiera en la contradicción fundamental de la Argentina, me refiero a su contradicción de clases sociales, contradicción que nos coloca, a los trabajadorxs, campesinxs, la mayoría de los estudiantxs e intelectuales y otros sectores del pueblo, ante el desafío de comprender profundamente el carácter de la dependencia en Argentina, como de otros países, donde el imperialismo en cualquiera de sus variantes (EEUU, China, Rusia, Europa) ha penetrado de tal manera que nos ha dejado indefensos ante tal situación.
Según Infobae, la deuda externa Argentina representa el 97.7 por ciento del PBI (producto bruto interno) y según el centro de economía política Argentina, Mendoza está endeudada en un PBI anual, siendo la quinta provincia más endeudada del país.
A esto habría que agregarle la tenencia de tierras, las propiedades de las empresas de servicios públicos, etc, para dar cuenta de la escasa soberanía política en la que hoy nos encontramos.
Sin embargo, también debemos entender que crisis puede transformarse en sinónimo de oportunidad, en la cual es importante decir y repetir: que nadie se salva sólo.
Es por eso que al aislamiento social debemos convertirlo en una verdadera cuarentena solidaria en donde no sólo abordemos lo principal de este momento que es la emergencia sanitaria, sino que colectivamente podamos desarrollar el aspecto solidario que nos permita, por un lado articular las acciones comunitarias para enfrentar la grave situación económica y social que vivimos, y por el otro, preparar “el día después” dónde será necesario instalar en la agenda pública la necesidad de una Argentina independiente económicamente y soberana en el aspecto político.
Comité de crisis provincial, departamental y barrial como respuesta a la emergencia sanitaria y social
En el departamento de Guaymallén hemos dado inicio al comité de emergencia en el cual distintos actores sociales nos reunimos para debatir cómo abordar la problemática sanitaria y económica del departamento.
En este espacio estamos participando integrantes de la corriente clasista y combativa, agrupación verde en la conducción del SUTE, miembros de la Sedronar, la organización Ni un pibe menos por la droga, militantes del peronismo como Guillermo Pardal, integrantes de la comunidad de los barrios Lihué, Belgrano, 12 de noviembre, etc, vecinos de Rodeo de la Cruz, el Partido del trabajo y del pueblo, y seguimos insistiendo en qué distintos sectores sociales (iglesias, partidos, uniones vecinales, comerciantes, sindicatos, etc) se sumen a esta iniciativa solidaria de organización.
Desde este comité de emergencia, hemos propuesto al gobierno de la provincia y del municipio, que las escuelas se transformen en el espacio coordinador donde confluyan todos los sujetos sociales de los barrios, donde siendo profundamente respetuosos con las medidas de protección pertinentes (guantes, barbijos, etc), se establezcan mecanismos de merenderos, comedores y espacios sanitarios con los kits de emergencia necesarios para abordar articuladamente y de conjunto la actual situación.
El pronóstico augura que la situación va a empeorar, y debemos prepararnos para ese momento. Desde el comité de emergencia de Guaymallén vamos a participar del comité provincial para organizar la solidaridad del pueblo mendocino a través de las ayudas económicas y de alimentos que se sigan poniendo en marcha.









Alberto Muñoz
Referente Comité de Emergencia Guaymallén
Integrante Agrup. Verde en la conducción del SUTE

